CALOR

El hollejo también es energía. Renovable, biológica, segura.
Es calor que nos calienta, es luz que nos ilumina, es electricidad que nos ayuda.
Es riqueza para toda la comunidad.

COGENERACIÓN

A todo (bio)gas

La destilería Di Lorenzo produce también energía renovable.

Y lo hace con recuperando y convirtiendo en electricidad todo el biogás que se desprende de manera natural, desde hace más de cuarenta años, de las instalaciones de depuración.

El proceso tiene lugar dentro de tres “digestores” de 17,2 mil metros cúbicos de volumen total. Aquí, la vinaza vitivinícola, la parte líquida del proceso, se trata con la llamada digestión anaerobia.

La digestión anaerobia es un proceso biológico complejo en el que, en ausencia de oxígeno, la sustancia orgánica se transforma en gas.

La instalación trabaja en régimen mesófilo. Este régimen implica la necesaria acción de dos tipos de microorganismos especializados para que de estado sólido se genere el gaseoso.

Un primer grupo de bacterias degrada y transforma la sustancia orgánica en los compuestos intermedios, como el hidrógeno, el ácido acético y el dióxido de carbono.

Un segundo grupo de bacterias, formado por microorganismos metanogénicos, completa el trabajo con la producción de biogás.

Una parte se utiliza en la empresa como combustible, mientras que el resto se convierte en energía eléctrica renovable en una central termoeléctrica, cuyo calor se recupera para producir vapor nuevo y agua caliente destinada de nuevo al ciclo de producción.

La energía eléctrica renovable producida se inyecta a la red nacional. A disposición de todos.

Es el último regalo que nos hollejo después de la fase de elaboración.

A nosotros nos permite disponer de un suministro de energía continuo y esencial, a la comunidad le permite una eficaz reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, con un impacto ambiental infinitamente inferior al resultante de la utilización de combustibles fósiles.

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HOLLEJOS DESECADOS

La energía hecha en casa

El hollejo es lo que queda tras el prensado de la uva fresca.

Es el conjunto de la piel, del tallo y de la granilla. Para una destilería es la base de la elaboración. Para nosotros es también una fuente de energía.

Tras haber capturado el corazón (el hollejo se caracteriza por la presencia de azúcares fermentables que se transforman en alcohol), extraído el tartrato cálcico, quitado y elaborado las semillas, lo deshidratamos y lo dejamos secar.

Una vez acabado este proceso, puede convertirse o en un óptimo complemento para piensos animales o en un combustible natural.

Para el proceso de destilación es indispensable tener un constante aporte energético. El vapor necesario para la conducción de las fases de elaboración es producido por dos calderas: la Pelucchi y la Luciani.

El combustible usado para su funcionamiento es en gran parte el hollejo desecado, considerado como una energía limpia. Con un doble valor: permite valorizar un desecho alimentario y garantizar una eliminación virtuosa para los productores de vino.

Pero también utilizamos el biogás generado en la fase de digestión, mientras que un pequeño aporte lo obtenemos del metano de la red (utilizado de vez en cuando como suplemento de otros combustibles o en la fase de puesta en marcha).

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